Tercera voz:
La miro en mi sueño, mi pequeña
y terrible niña roja.
Llora a través del vidrio que nos separa.
Lora, esta muy molesta.
Sus cuchillos son uñas que agarran
y rasguñan como gatos.
Por sus uñas afiladas es que roba mi atención.
Llora con las noches, con las estrellas
que brillan y giran tan lejos de nosotros.
Su cabecita parece esculpida de madera,
de madera roja y dura, los ojos cerrados
y la boca grande, abierta
de la boca abierta salen gritos agudos
que arañan mis sueños como flechas.
Rasguñan mis suenos, y penetran mis flancos.
Mi hija no tiene dientes. Su boca es larga.
Emite sonidos tan siniestros
que no puede ser buena.
Tres mujeres: Tercera Voz. Sylvia Plath
En mi flor me he escondido...
En mi flor me he escondido
para que, si en el pecho me llevases,
sin sospecharlo tú también allí estuviera...
Y sabrán lo demás sólo los ángeles.
En mi flor me he escondido
para que, al deslizarme de tu vaso,
tú, sin saberlo, sientas
casi la soledad que te he dejado.
Versión de L.S. Emily Dickinson
Mucho más allá
¿ Y si nos vamos anticipando
de sonrisa en sonrisa
hasta la última esperanza?
¿Y qué?
¿Y qué me das a mí,
a mí que he perdido mi nombre,
el nombre que me era dulce sustancia
en épocas remotas, cuando yo no era yo
sino una niña engañada por su sangre?
¿A qué , a qué
este deshacerme, este desangrarme,
este desplumarme, este desequilibrarme
si mi realidad retrocede
como empujada por una ametralladora
y de pronto se lanza a correr,
aunque igual la alcanzan,
hasta que cae a mis pies como un ave muerta?
Quisiera hablar de la vida .
Pues esto es la vida,
este aullido, este clavarse las uñas
en el pecho, este arrancarse
la cabellera a puñados , este escupirse
a los propios ojos, sólo por decir,
sólo por ver si se puede decir:
"¿es que yo soy? ¿ verdad que sí ?
¿no es verdad que yo existo
y no soy la pesadilla de una bestia?".
Y con las manos embarradas
golpeamos a las puertas del amor.
Y con la conciencia cubierta
de sucios y hermosos velos,
pedimos por Dios.
Y con las sienes restallantes
de imbécil soberbia
tomamos de la cintura a la vida
y pateamos de soslayo a la muerte.
Pues esto es lo que hacemos.
Nos anticipamos de sonrisa en sonrisa
hasta la última esperanza.
Alejandra Pizarnik
9 comentarios:
Welcome!!! A este mundo
Hola!!!!! que lindo te quedó tu blog. Felicidades!!! =)
El de Sylvia está genial
"pequeña y terrible niña roja"
Wow
Coincido con Ricardo, me gusta el del Sylvia.
Este promete ser un buen estudio. Saludos.
Gracias :)
El poema de Siyvia es mortifero a mí me encanta!
Wow, mujer. ¡Que lindo blog!
Las tras poetas están entre mis favoritas...R.Chacón
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