mayo 23, 2009

Tres Mujeres

En los últimos meses he leído a tres mujeres a las que he terminado detestanto(en el único y buen sentido que utilizo esta palabra, claro) y Aunque cada una posee obviamente sus particularidades, son indiscutiblemente: ellas en sí mismas. Si pienso en una palabra para describir a Sylvia Plath, EmilyDickinson y Alejandra Pizarnik creo que la que mejor lo hace es Fuerza. Estuve releyendo esta tarde y me gustaron estos para compartir:


Tercera voz:

La miro en mi sueño, mi pequeña
y terrible niña roja.
Llora a través del vidrio que nos separa.
Lora, esta muy molesta.
Sus cuchillos son uñas que agarran
y rasguñan como gatos.
Por sus uñas afiladas es que roba mi atención.
Llora con las noches, con las estrellas
que brillan y giran tan lejos de nosotros.

Su cabecita parece esculpida de madera,
de madera roja y dura, los ojos cerrados
y la boca grande, abierta
de la boca abierta salen gritos agudos
que arañan mis sueños como flechas.
Rasguñan mis suenos, y penetran mis flancos.
Mi hija no tiene dientes. Su boca es larga.
Emite sonidos tan siniestros
que no puede ser buena.

Tres mujeres: Tercera Voz. Sylvia Plath




En mi flor me he escondido...

En mi flor me he escondido
para que, si en el pecho me llevases,
sin sospecharlo tú también allí estuviera...
Y sabrán lo demás sólo los ángeles.

En mi flor me he escondido
para que, al deslizarme de tu vaso,
tú, sin saberlo, sientas
casi la soledad que te he dejado.

Versión de L.S. Emily Dickinson



Mucho más allá

¿ Y si nos vamos anticipando
de sonrisa en sonrisa
hasta la última esperanza?

¿Y qué?
¿Y qué me das a mí,
a mí que he perdido mi nombre,
el nombre que me era dulce sustancia
en épocas remotas, cuando yo no era yo
sino una niña engañada por su sangre?

¿A qué , a qué
este deshacerme, este desangrarme,
este desplumarme, este desequilibrarme
si mi realidad retrocede
como empujada por una ametralladora
y de pronto se lanza a correr,
aunque igual la alcanzan,
hasta que cae a mis pies como un ave muerta?
Quisiera hablar de la vida .
Pues esto es la vida,
este aullido, este clavarse las uñas
en el pecho, este arrancarse
la cabellera a puñados , este escupirse
a los propios ojos, sólo por decir,
sólo por ver si se puede decir:
"¿es que yo soy? ¿ verdad que sí ?
¿no es verdad que yo existo
y no soy la pesadilla de una bestia?".

Y con las manos embarradas
golpeamos a las puertas del amor.
Y con la conciencia cubierta
de sucios y hermosos velos,
pedimos por Dios.
Y con las sienes restallantes
de imbécil soberbia
tomamos de la cintura a la vida
y pateamos de soslayo a la muerte.

Pues esto es lo que hacemos.
Nos anticipamos de sonrisa en sonrisa
hasta la última esperanza.


Alejandra Pizarnik



9 comentarios:

Aniuxa dijo...

Welcome!!! A este mundo

Loida Pineda dijo...

Hola!!!!! que lindo te quedó tu blog. Felicidades!!! =)

Ricardo dijo...

El de Sylvia está genial
"pequeña y terrible niña roja"
Wow

Nancy dijo...

Coincido con Ricardo, me gusta el del Sylvia.

sarnahuixtli dijo...

Este promete ser un buen estudio. Saludos.

Erika Ch. Salinas dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Erika Ch. Salinas dijo...

Gracias :)

El poema de Siyvia es mortifero a mí me encanta!

Krisma Mancía dijo...

Wow, mujer. ¡Que lindo blog!

Centro dijo...

Las tras poetas están entre mis favoritas...R.Chacón