Hacer lo que se ama, no es precisamente algo sencillo, de pronto uno se encuentra con toda clase de situaciones; considero que una de las cosas más sorprendentes son los prejuicios, esa batalla con uno mismo es constante.
Muchas veces me he jactado de no padecer de ciertas cosas, pero enfrentarse a esas situaciones es totalmente diferente a como una se imagina. Hace dos o tres años (son mala para las fechas) estuve con ciento cincuenta mujeres de diferentes culturas, ideología, pensamiento, etc. y es sorprendente como el ser humano puede tener un punto tan diverso sobre una misma situación creo que en seo consiste lo mágico de todo esto, percatarse que hay una y mil maneras de ver cada detalle de la vida, aunque erróneamente se piense que solo existe una, ser capaz de darse cuenta minimiza los prejuicios que uno tiene respecto a temas políticos, sociales, económicos, educativos, etc. porque te permiten enriquecer la percepción que se tenía de ellos.
Hace unas semanas estuve asistiendo a una serie de prácticas en el Hospital Nacional y General de Psiquiatría, el trabajo se realiza con personas descompensadas y es un poco extraño sumergirse en ese mundo caótico y es que hacer uso de las herramientas teóricas en la práctica es un tanto difícil porque de inmediato surgen las dudas sobre como abordar x o y situación, e inclusive sobre las capacidades reales que se poseen para el abordaje de un paciente, porque esos prejuicios surgen como burbujitas ante la expectativa de: Y si... Creo que el estar dentro de un pabellón con personas que han disminuido su percepción sobre la realidad me ha hecho pensar una y otra vez en si de ese modo los prejuicios, las preocupaciones, el tedio, las perturbaciones se minimizan y es que al hablar con ellos, al acercarse en realidad se muestran afables es como simplemente hubieran retrocedido muchos muchos años y realmente importara poco andar medio desnudo (literal y metaforicamente) a la mitad de un pasillo.
Muchas veces me he jactado de no padecer de ciertas cosas, pero enfrentarse a esas situaciones es totalmente diferente a como una se imagina. Hace dos o tres años (son mala para las fechas) estuve con ciento cincuenta mujeres de diferentes culturas, ideología, pensamiento, etc. y es sorprendente como el ser humano puede tener un punto tan diverso sobre una misma situación creo que en seo consiste lo mágico de todo esto, percatarse que hay una y mil maneras de ver cada detalle de la vida, aunque erróneamente se piense que solo existe una, ser capaz de darse cuenta minimiza los prejuicios que uno tiene respecto a temas políticos, sociales, económicos, educativos, etc. porque te permiten enriquecer la percepción que se tenía de ellos.
Hace unas semanas estuve asistiendo a una serie de prácticas en el Hospital Nacional y General de Psiquiatría, el trabajo se realiza con personas descompensadas y es un poco extraño sumergirse en ese mundo caótico y es que hacer uso de las herramientas teóricas en la práctica es un tanto difícil porque de inmediato surgen las dudas sobre como abordar x o y situación, e inclusive sobre las capacidades reales que se poseen para el abordaje de un paciente, porque esos prejuicios surgen como burbujitas ante la expectativa de: Y si... Creo que el estar dentro de un pabellón con personas que han disminuido su percepción sobre la realidad me ha hecho pensar una y otra vez en si de ese modo los prejuicios, las preocupaciones, el tedio, las perturbaciones se minimizan y es que al hablar con ellos, al acercarse en realidad se muestran afables es como simplemente hubieran retrocedido muchos muchos años y realmente importara poco andar medio desnudo (literal y metaforicamente) a la mitad de un pasillo.
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