
No soy precisamente una seguidora de la autora del siguiente texto, pero este poema
en particular me gusta mucho... simplemente tiene ese no-se-que
Espejo
En el espejo se perdió la niña de antes,
con sus siete caminos primaverales
y una estrella de lágrimas en el corazón.
El espejo come rostros
y tiempo.
Hoy aparece en su cristal una mujer entristecida.
Quizás también la muerte.
Pero a la muerte... ¿quién la ve?
Claudia Lars
* imagen pintura de Rosalba Peale de Rembrandt
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