mayo 19, 2010


No soy precisamente una seguidora de la autora del siguiente texto, pero este poema
en particular me gusta mucho... simplemente tiene ese no-se-que


Espejo


En el espejo se perdió la niña de antes,
con sus siete caminos primaverales

y una estrella de lágrimas en el corazón.

El espejo come rostros
y tiempo.

Hoy aparece en su cristal una mujer entristecida.
Quizás también la muerte.
Pero a la muerte... ¿quién la ve?


Claudia Lars

* imagen pintura de Rosalba Peale de Rembrandt